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27/11/2015 | Ley de Subrogancias

Renuncia del juez Alejo Ramos Padilla

La renuncia del juez federal subrogante de Bahía Blanca Alejo Ramos Padilla al cargo que asumió en el Juzgado Federal de Bahía Blanca es una repercusión directa de lo resuelto por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el fallo Uriarte respecto del sistema de subrogancias, en el que declaró la inconstitucionalidad de la ley dictada por el Congreso Nacional, y además, concomitantemente con las renuncias presentadas en el día de ayer en el Congreso de la Magistratura de la Nación, el Dr. Ramos Padilla explica las razones que lo llevan a renunciar a la subrogancia un día después de que se conocieran las sentencias condenatorias a 18 ex integrantes de la Armada en el tercer proceso por crímenes de lesa que se realiza en Bahía Blanca.
 
A continuación el texto de la renuncia:
 

Bahía Blanca, 24 de noviembre de 2015

Al Sr. Presidente de la Cámara Federal de Bahía Blanca

Dr. Pablo Candisano Mera

 

Tengo el agrado de dirigirme a V.E. y por su intermedio a la Excma. Cámara a efectos de hacerle saber que a partir del 31 de diciembre próximo no habré de continuar ejerciendo el cargo de subrogante en el Juzgado Federal nro. 1 de Bahía Blanca, por lo que solicito se designe un reemplazante a partir de esa fecha.

Me hice cargo de este Juzgado de acuerdo a la ley, por expreso mandato del Consejo de la Magistratura. Desde hace años me desempeño como titular del Juzgado Federal de Dolores en la vecina jurisdicción de Mar del Plata - cargo al que accedí mediante concurso público y previo acuerdo del Senado de la Nación-. Esta subrogancia -que no implica mayores beneficios, ni un cargo de mayor jerarquía-, la acepté en la creencia de que podía constituir un aporte para superar la grave situación que se vivía en la jurisdicción de Bahía Blanca y con la legitimidad de haber sido designado por el órgano específico previsto en la ley y la Constitución.

Apenas me hice cargo del Juzgado, el 24 de junio de 2015, a través de los Secretarios se pudo constatar una grave afectación al servicio de justicia, numerosos atrasos e irregularidades jurisdiccionales y administrativas que fueron oportunamente informados a la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de la Magistratura, la Comisión Interpoderes y a esa Excma. Cámara.

Para poder superar la crisis institucional que atravesaba el Juzgado; se realizaron, con pocos recursos, esfuerzos extraordinarios que implicaron en lo personal atender dos juzgados federales a más de 700 km de distancia —uno que se encuentra permanentemente de turno-, soportar largas jornadas laborales que se extendieron entre 12 y 16 horas diarias -incluso los sábados, domingos y durante la feria de invierno-, entre otras cosas, lo que sin duda me han generado un enorme desgaste y cansancio personal.

En este sentido, durante estos meses, y al solo efecto de dar cuenta de las características de la labor realizada; puede señalarse que, entre otras cosas,: a) se regularizó la situación de los detenidos que llevaban meses sin ser indagados; b) se resolvió la situación de decenas de detenidos que desde años estaban a la espera de una resolución, c) se regularizó la situación de las prisiones preventivas vencidas y no informadas al Consejo de la Magistratura; d) se atendieron las quejas por retardo de justicia, e) se procedió a la quema del material estupefaciente que se encontraba disperso y sin siquiera cumplir las condiciones mínimas de seguridad y custodia (incluso a la intemperie , esto es en la terraza del Juzgado); f) se dispuso la adecuada custodia de más de medio centenar de armas y la destrucción del material explosivo que estaba en condiciones de estallar y en el ámbito de la propia Secretaría; g) se corrigieron inconsistencia en los registros (no existía información sobre la cantidad de personas detenidas, ni tampoco certeza sobre dónde se encontraban alojadas; h) Se llevaron adelante allanamientos y se les quito las armas que los detenidos tenían en sus domicilios (15 casos) i) se implementó un control sobre los detenidos y se regularizó el alojamiento de los detenidos de lesa humanidad (alojados en dependencias policiales y en contravención con las disposiciones del Ministerio); j) se comenzaron a superar los atrasos generalizados en todas las Secretarias; los conflictos internos, administrativos y laborales, entre los distintos funcionarios; k) se comenzó a capacitar al personal, 1) se impulsó la formación de un sumario administrativo para que se analice la responsabilidad del ex juez subrogante y del Secretario de Derechos Humanos; m) por primera vez se avanzó en la investigación de la organización paraestatal triple A y se dictó el procesamiento de muchos de sus integrantes, n) se dictaron numerosos autos de mérito en causas de lesa humanidad y se comenzó a regularizar la situación de los centeneras de situaciones procesales que llevaban años de atraso; etc. q) se comenzó un proceso para regularizar los más de 150 reclamos de ciudadanías que se encontraban demorados, otorgándose aproximadamente el 50% de esos reclamos.

Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia, el 4 de noviembre pasado, declaró inválidas las leyes, reglamentos y designaciones efectuadas por el Consejo de la Magistratura (fallo Uriarte). No comparto las consideraciones, ni la oportunidad de ese fallo; pero como Juez debo ser respetuoso de las decisiones del más alto tribunal y al mismo tiempo señalar claramente la situación en la que me coloca —al menos desde mi óptica- la declaración de invalidez mencionada. Es que, al declararnos y calificarnos como "inválidos", "irregulares, "vulnerables", "designados por una mayoría circunstancial", y ponernos fecha de vencimiento -3 meses-, se puso en duda nuestra legitimidad y la de nuestras decisiones, que son para mí la base ética de la actividad de un Juez.

Las consideraciones realizadas, me impiden continuar con esta subrogancia; y por lo que corresponde mi apartamiento y la designación de otro subrogante con todas las formalidades que exige ahora la Corte; máxime cuando ya he alcanzado un grado de agotamiento personal -que se agrava si se tiene en cuenta que hasta la fecha no se me proveyó del personal necesario que reclamé- y debo hacerme cargo del Juzgado del que soy titular y que en los próximos meses de verano debe atender sus mayores demandas.

He visto durante años cómo se degradaba el Poder Judicial de la Nación, como jueces complacientes del poder de turno o de las grandes corporaciones acomodaban sus decisiones en pos de un interés mezquino. He visto como Jueces de las más altas jerarquías afectaban la legitimidad prorrogando sus mandatos por encima de la Constitución y supeditando su renuncia a fechas determinadas con clara intencionalidad política. Son para mí, la convalidación de las leyes de impunidad en los arios 80, la Corte adicta de los arios 90, el tratamiento que el Poder Judicial le dio la ley de medios y a la llamada democratización de la justicia, y el modo en que muchos magistrados se aferran a sus cargos incumpliendo los mandatos de la Constitución Nacional, los más claros ejemplos de esta degradación.- Por ello, y porque a partir de la decisión definitiva y última — como son todas las decisiones de la Corte- se nos coloca en una situación "irregular", "inválida" "vulnerable" e "ilegítima", es que no habré de continuar con esta subrogancia de Bahía Blanca; ya que al menos para el suscripto resulta indispensable ejercer esta función con legitimidad, Formulo esta presentación de manera indeclinable y con la debida antelación a fin de facilitar las decisiones que esa Cámara debe adoptar, y dejo constancia que no lo hice antes del proceso eleccionario para evitar cualquier tipo de especulación política sobre mi decisión.

Saludo al Sr. Presidente muy atentamente.

 

Alejo Ramos Padilla

Juez


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